El impacto de las PyMEs en la situación económica actual de México

En una economía como la mexicana, uno de los principales retos por los que atraviesan los empresarios es el financiamiento para sus negocios. En el caso de las PyMEs, y más cuando se trata de emprendimiento, esto se convierte en una misión que parece cuesta arriba.

Según datos del INEGI, en 2019 estaban registradas 4.2 millones de unidades empresariales en México; 99.8% de estas están dentro de la categoría de PyME y emplean a 35 millones de personas. Para tener una idea todavía más clara de la importancia que tienen, son las responsables de generar 6 de cada 10 empleos que hay en nuestro país, y representan prácticamente la mitad de la economía a nivel nacional.

Teniendo presentes estos números, ¿por qué es tan difícil entonces que las instituciones privadas o públicas otorguen financiamiento a los empresarios?

Recordemos que, aún en el caso de las públicas, estas organizaciones buscan generar una ganancia. Ciertamente hay instituciones o programas que priorizan el bienestar de sus beneficiarios a las ganancias pero, por lo menos, deben poder recuperar lo que prestaron. Así, el financiamiento se otorgará a aquellos negocios que tengan potencial de desarrollo. Este, obviamente, no se define a partir de una simple percepción. Toma en consideración varios factores: estrategia comercial, plan de negocio, procesos de producción o implementación, y un largo etcétera de cosas que, si no están bien definidas o su funcionamiento no es adecuado, muy posiblemente tendrán un impacto negativo en el negocio.

Quien tiene una PyME tiende a creer que es hasta que necesita financiamiento cuando debe darse a la tarea de fortalecerla, olvidando que, desde un inicio, ya debería tener todo eso definido.

Únicamente 42.6% de las microempresas sobreviven a su segundo año.

Existe una tendencia muy fuerte de “consumir local” y “apoyar a los pequeños negocios”, de “impulsar el emprendimiento”. Independientemente del aspecto romántico e idealista de esto, está el hecho innegable de que apoyar a las PyMEs significa ayudar a que sigan generando el 74% de los empleos del país.

Aunado a las necesidades básicas que genera para sus dueños, una PyME se convierte en una herramienta social que ayuda al crecimiento del país, proveyendo bienes y servicios, generando empleos y respaldando el avance de la economía.

La pregunta del día: ¿Cómo hacer entonces crecer mi negocio?

El reflejo es pensar que a través de financiamiento, pero no siempre es así.

Independientemente de la dificultad que conlleva tramitarlo, está el hecho de que la relación costo-beneficio no está implícita en la transacción. Es decir, aún obteniendo el financiamiento, el éxito no está garantizado.

La razón principal de esto es la posibilidad de que no se esté haciendo un diagnóstico correcto y los recursos se empleen en herramientas, plataformas o procesos que no son los ideales. El financiamiento se convierte, entonces, en un peso que hay que cargar adicional al fracaso de nuestro negocio.

En publicaciones anteriores hemos visto que no hay realmente un momento ideal para el emprendimiento, y esto se traduce naturalmente al crecimiento de una empresa. Si bien a veces las condiciones son ideales, emprender o hacer crecer un negocio no tiene que estar limitado a tiempos o factores externos, sino a un entendimiento profundo de nuestros clientes, al aprovechamiento óptimo de las herramientas y recursos disponibles y a una estrategia comercial y de ventas acorde a las necesidades y posibilidades propias y de quien nos va a comprar o contratar. Así, es posible que el crecimiento esté sembrado en nuestro negocio, pero no tenga las condiciones para florecer. Es por eso que debemos actuar a tiempo para propiciarlas y lograr un cambio favorable.

Contar con una visión externa frecuentemente es un recurso valioso para afianzar las bases de nuestra organización. La razón es muy simple, más allá de que la visión general puede ser más clara desde el exterior, un coach de negocios es una persona especialista en temas estratégicos. Con su ayuda, identificar las áreas de oportunidad y encontrar la solución es un trabajo más sencillo y, sobre todo, más rápido.

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